Cuándo hay una sobrecarga, qué tipo de sobrecargas puede haber, y cómo se puede abordar.
¿QUÉ ES LA SOBRECARGA?
Sin entrar mucho en detalle podemos interpretar la sobrecarga que cotidianamente usamos como un estímulo que provoca un exceso de trabajo para el cuerpo, apareciendo dificultad en la regulación de la homeostasis (equilibrio).
¿CUÁNDO APARECE?
En nuestro día a día la carga es algo normal e imprescindible para interactuar en nuestro entorno. El cuerpo responde a esta carga habitual con una recuperación, que se da sobre todo de noche mientras dormimos. En la imagen de abajo vemos cómo se comportaría este suceso a lo largo de 24 horas y de manera no molesta, simplemente percibiendo cansancio o sueño al final del día.

CASO 1
Esta gráfico representa la capacidad funcional (eje y) y unidad de tiempo (eje x), en este caso durante 24 horas, por ejemplo de 8 a 8 de la mañana en un día entre semana.
Según avanza el día esta capacidad baja y por eso somos más productivos durante las primeras horas tras despertarnos que las horas antes de dormir. Pero mientras dormimos recuperamos y estamos listos para volver a funcionar.
CASO 2

Sin embargo, si la carga empieza a ganar a la recuperación, este equilibrio se pierde y es el inicio de la conocida sobrecarga.
Este fenómeno se suele asociar como bien sabemos a cansancio, fatiga, falta de energía…
El resultado final sería una menor capacidad funcional, tal y como vemos en la segunda imagen.
PUNTOS IMPORTANTES
Otro punto importante es que esta carga no tiene porque ser solamente física, ni muscular. Solemos asociar la carga a este sentido pero también puede ser cognitiva, y un ejemplo de ello sería la época de exámenes, que si no planificamos bien terminamos el último exhaustos y con dificultad para concentrarnos. También cabe destacar que la sobrecarga física no provoca acortamiento muscular, endurecimiento de tejidos blandos ni cambios estructurales de esta índole. Más bien supone un cambio funcional, con componentes hormonales, emocionales y más. Por último, hemos visto que la recuperación al dormir es necesaria, y por eso la calidad del sueño es un factor clave en este contexto.
¿CÓMO SE PUEDE MANEJAR?
Para entender las diferentes opciones de tratamiento vamos a usar la metáfora de un vaso lleno de agua. La cantidad de carga de la persona que puede manejar sin problemas (capacidad funcional) equivale al tamaño del vaso. A mayor capacidad funcional, mayor tamaño del vaso. Por otro lado, la carga a la que nos sometemos es la cantidad de agua que vertemos. El desborde de agua sería la sobrecarga, y como manejo podemos disminuir esta cantidad de agua o bien aumentar el tamaño del vaso. Usando el caso anterior de los estudiantes podemos ver un ejemplo de ambas opciones:
- Quitar agua: época de fin de exámenes que permite una recuperación óptima.
- Aumentar el tamaño del vaso: estudiar poco a poco desde el inicio del curso para acostumbrar al cuerpo a dicha tarea.

Muchas gracias por llegar hasta aquí.